De Potosà (Bolivia) a Rosario (Argentina)
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DÃa 154 - Desde Potosà a Villazón y luego a La Quiaca
Salimos a las 9.00 desde Potosà abordo de Transportes Chincheño que viaja por un camino de tierra acompañado de un paisaje bastante desértico.
Llegamos a la terminal de Villazón unas 9 horas más tarde y cansados porque el colectivo tardó más de la cuenta porque se quedó empantanado en el barro y no podÃamos salir, tuvimos que bajar todos los hombres a empujar. El paisaje es aburrido por eso también se hizo largo el trayecto. La parte más atractiva es la de Tupiza dónde se ven algunas quebradas, montañas coloradas y muchas rocas grande.
El colectivo nos deja en una pequeña terminal a unas 10 cuadras de la frontera. Mochilas al hombro comenzamos a caminar rumbo a SUELO ARGENTINO, después de 154 dÃas que salimos del paÃs por la frontera de Paso de los Libres, Corrientes.
Cruzamos la frontera caminando como si nada, nadie nos paró, no nos sellaron ni el Pasaporte al salir de Bolivia y en Argentina mostramos las cédulas y el pasaporte para que nos den el SELLITO DE ENTRADA pero sinó lo pedÃamos nosotros no habÃa que explicar ni de dónde venÃamos ni a dónde ibamos.

Ya estamos en suelo Argentino, es la tardecita y recorremos La Quiaca en busca de algún hotel económico. Nos recomiendan el Hotel Victoria pero la verdad era un espanto, y eso que venimos con muy pero muy pocas pretensiones los últimos meses. Asà que por u$s 14 nos alojamos en el Hotal La Frontera que era menos peor.
DÃa 155 - Ultima Escala, San Salvador de Jujuy - ROSARIO
Me levanto a las 10.00 de la mañana y en el desayuno me doy cuenta que ayer con las ganas de decir LLEGAMOS A LA ARGENTINA cruzamos la frontera y tenemos en el bolsillo algunos pesos bolivianos, algo que en Rosario no nos iban a cambiar asà que volvimos caminando A BOLIVIA para cambiarlos por pesos argentinos. Cambio también mi último cheque de viajero Visa de u$s 20 en una agancia de cambio en Villazón por pesos porque en La Quiaca no me los cambian.
En La Quiaca estamos asustados de los precios, lo que vale una coca, un sandwich y el costo del pasaje a San Salvador de Jujuy que son muy pocos Km y sale más que de Potosà a Villazón. Nos ponemos a hacer dedo en la frontera a los autos, los camiones pero nada, no conseguimos que nos lleve nadie. Estamos cansados y queremos ya llegar a casa, ahora ya no somos viajeros, ahora queremos llegar y es como que sentimos el fin del viaje con un peso aplastante por eso terminamos pagando el pasaje en El Quiaqueño y a las 17 hs estamos en San Salvador de Jujuy.

Sólo tenemos un micro a Rosario en La Internacional a las 22.00 hs. Tenemos que hacer tiempo y no tenemos nada de plata para comer, el pasaje nos costó para los 2 un valor de u$s 72 !!! CARISIMO, ya qye veniamos viviendo con viajes, estadÃas y comidas con 40 dolares por dÃa!!! y ahora ésto era una fortuna.
Literalmente no tenemos ya nada de plata, ni para comprar una botellita de gaseosa, tuvimos que hacer tiempo en una plaza hasta que salga el micro sin comer nada, con decirles que el colectivo hace una parada en el camino para un desayuno al dÃa siguiente y nosotros no bajamos porque no tenemos plata y luego resultó ser que ERA GRATIS incluÃdo en el pasaje. Grrr !!! estabamos muertos de hambre, luego nos deboramos unos alfajores que nos dieron en una cajita, en la cajita estaba la foto del micro que fue recortada como muchas otros recuerdos y pegados en el cuaderno del diario de viajes.

Llegamos a media mañana a la terminal de Rosario, no lo podÃamos creer, llegamos al punto de partida, pasaron algo más de 5 meses. Nos fueron a recibir Papá, Mamá, Sandra y mi querido sobrinito Cristian, hoy uno de mis ángeles protectores. Dios! que nudazo en la garganta el recuerdo de éste momento.
Fuimos a casa y al llegar vimos que en la terraza habÃa un cartel que decÃa Bienvenidos Nenchus III, es porque como pareja nuestra familia solÃa decirnos LOS NENCHUS, por mi novia y sus caprichitos a la que le decÃamos LA NENCHU por honor al famoso cuento de JORGE CORONA de “la nenchu”, Hoy varios años después SIGUE IGUAL “La Nenchu” y el III era por la NENCHITA que venÃa adentro, que vaya que salió CAPRICHOSA y retobada como la madre y las abuelas juntas !! ja ja.

Ya instalados y comiendo algo nos pusimos a contar historias, sin saber por dónde empezar. Llamamos por teléfono a Buenos Aires a la casa de MarÃa Rita, la mamá de Machy que querÃan que urgente fuéramos a Buenos Aires, querÃan saber todo y saludar sobre todo a Machy por el embarazo  asà que mi viejo que nunca va a ninguna parte aflojó y dijo,  ”Mañana los llevo a Buenos Aires en el auto”.
Llegamos a Buenos Aires y en el departamento nos esperaban MarÃa Rita, Gustavo con carteles y afiches para el Bebé en todos los pasillos, ambientes del departamento, etc. Todos felices con el reencuentro.
Nos ponemos a contar los mejores momentos del viaje, uno en el que salimos DOS y volvimos DOS Y MEDIO. De a poco nos vamos dando cuenta que ya no éramos los mismos que unos cuántos dÃas antes en ése mismo living del “8vo A” planeaban las rutas, juntábamos en la mesa las cosas que irian dentro de las mochilas, Etc.
Ya nada serÃa igual, teniámos historias propias, kilómetros recorridos, un sueño cumplido que nos….

dió además de experiencias una nueva alma al mundo como recuerdo viviente de la etapa más felÃz de mi vida.
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