Popayán, Nunca te voy a olvidar…
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Salimos de San AgustÃn rumbo a Popayán, dÃa 117 del viaje.
Al medio dÃa partimos en una buseta o combi de transporte local rumbo a la ciudad de Popayán en el departamento del Cauca, Colombia.
El viaje es duro, quizás por el transporte elegido y el camino pero fue duro, lleno de tierra y pozos, la combi no tenÃa baños asi que de vez en cuando paraba para necesidades y saliamos a buscar algún lugarcito privado al costado del camino, eso sÃ, serÃan incómodos los ECOBAÑOS pero que vista tan bonita en la selva de montaña, mucho verde y color por las flores, algo que me agradó mucho de Colombia, es el colorido de su selva, Brasil tiene una selva tupida y variada pero llena de verde, en Colombia hay muchas flores o plantas multicolores.
Me llamó mucho la atención un pajarito de color azul flúo con cabeza naranja, también ver chacras de montaña que talan un poco la selva para dar lugar a la siembra pero creando un paisaje muy bonito, parecen montañas cubiertas con tapices verdes, es algo que nunca antes habia visto y por ello me llama la atención quizas.

Unos km antes de llegar a Popayán pasamos por una cascada altÃsima, un salto en la montaña que me dejó sorprendido porque no aparece en guÃas o revistas y es de una altura y belleza de entorno extraordinaria, realmente este viaje es muy agradable a los sentidos.
Pasamos por pueblitos pequeños de montaña, uno era Coconuco, el otro no me acuerdo, luego sà arribamos a Popayán.

Popayán, una ciudad grande y blanca, grandes casonas coloniales todas blancas. Nos alojamos en el Hostel “El Bolivar” bastate precario pero acorde a nuestro presupuesto, una vieja casona del estilo de la ciudad con un patio central grande y cuartos alrededor más una cocina comunitaria.
Comimos a la tardecita unos palitos de carne y arepa asados en la calle y en una rotiserÃa compramos una milanesas con papas fritas para llevar al hostel. Estamos cansados, nos vamos a dormir y sin bañarnos porque a la noche hace mucho frio y las duchas están afuera en el patio.
DÃa 118, 30 de noviembre, comienza la segunda mitad de mi vida según escribà en el diario en el borde superior de la página del cuaderno.

Salimos a la mañana a pasar por la ciudad, visitamos la catedral, vimos un museo con la historia del terrible terremoto de 1983, volvimos al hotel y……… en esa humilde habitación, cual pesebre biblico nos enteramos trás la compra de un EvaTest en la farmacia que ya no eramos 2 los que viajábamos sinó 3, un tobita o una tobita venÃa en camino, quizás para Julio / agosto, la sospecha comentada en el diario del Parque Tayrona y en Venezuela se confirmaba y se volvÃa una realidad.
Nos quedamos helados, yo lloraba de nervios y emoción a la vez, nunca entré en pánico, es decir nada de NOOO o no te puedo creer…, fue un UHHHHHHHH y ahora? pero como que ya lo querÃa tener al bebé en brazos, habÃa un almita por ahi arriba que eligió a estos 2 locos como padres, sin casa, sin trabajo de regreso a casa pero con muchas ganas de vivir y viajar.
Para no dejar a nadie con la duda, como ya saben los que nos leen desde el inicio, este diario es antiguo (ver el botón arriba de Por Que Che Sudamerica) asi que les cuento que FUE MUJER, se llama Sofia y ahora está atrás mio bailando un tema de Madonna que suena en la radio)
Bueno, volviendo al diario le cuento que, después de la noticia nos fuimos al hospital local para hacer algunas consultas y ver si eran necesarios algunos controles o cuidados para viajar por la zona.
Machy está contenta también, preocupados claro pero contentos, por ahora no le contamos nada a nuestros padres, vamos a esperar para que no entren en pánico o quieran venir o hacernos volver, por el momento eso no estaba en los planes.

DÃa 119 - Rumbo a Ecuador por falta de una llave
En el hostel conocimos a Yohad, un israelense re loco que viajaba con otro divertido dinamarqueño o dinamarqués. Nos despierta muy temprano pues habiamos tenido la idea el dÃa anterior de salir a la madrugada para acampar dónde la cascada que vimos en el viaje y tanto nos habÃa gustado a nosotros y a ellos que también la vieron antes de llegar. El problema es que las mochilas están guardadas en un guardaequipajes del hostel que tiene candado y el sereno NO ESTA, ellos sacaron las cosas la noche anterior pero nosotros no, asi que los despedimos a ellos que se fueron solos y nosotros ya que nos levantamos temprano decidimos buscar dónde desayunar y salir apenas venga el sereno con las llaves rumbo a la frontera con Ecuador.
