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pesca en amazonas

Nuevamente me despierto en la selva muy temprano por la mañana, cerca de las 5 los pájaros cantan o mejor dicho gritan las Zaracudas. La zaracuda es un pájaro tipo gallareta que hace mucho ruido, en Ilha Grande, que también hay de estas aves, aprendimos que los mismos cacarean cuando va a cambiar el tiempo.

Walter, el guía, también se despierta y me dice si deseo acompañarlo en un bote hasta una isla cercana a buscar un tronco de .. no me acuerdo el nombre… que tiene una madera blanda y permite trabajarla fácilmente con un cuchillo.

Es indescriptible el salir del sol, los colores, las aves, las plantas, etc, ya habiamos hecho esta excursión de remar al amanecer, hoy la reviví y es impagabale. Al volver al campamento cerca de las 7.30 am los demás se están despertando, Walter se pone a hacer café y a preparar el desayuno y yo le digo a Machy que vayamos a pescar, que hay que disfrutar este horario en el rio.

Después de estar una media hora intentando pescar  (no saconada, a esta hora ni pirañas pican) volvemos a la orilla y hoy después de 3 días vamos a bañarnos. Acá no hay duchas, hay que bañarse en el río. Machy y yo nos bañamos en el bote, con un tarro saco agua y nos vamos tirando; Antonio y Olivia aguardan su turno en el muellecito, el guía nos dice COBARDES y él se tira desde el muelle al agua. Se enjaboba y se lava el pelo pero nosotros tenemos dos motivos para no hacer lo mismo, en primer lugar no me agrada la idea de bañarme con pirañas y segundo el jabón y shampoo le hace mal al agua, asi que despues de este baño tiraremos el agua sucia (nunca fue limpia, pero al menos sin detergentes) sobre la orilla, supongo es menos contaminante aunque si lo pienso bien es casi lo mismo.

en canoa por el amazonas

Después del baño nos secamos al sol como lagartos, hacemos tiempo tallando la madera con una navaja. Machy le da forma a un peine, es genial como LA NATURALEZA TE DA TODO para que puedas vivir.

Por la tarde salimos en los botes rumbo a la casa de una familia de caboclos. Con este nombre “caboclos” en Brasil se denomina a los mestizos, hijos de nativos mezclados con conquistadores e inmigrantes que viven de manera aislada de la sociedad en pleno contacto con la naturaleza.

Después de más de 2 horas llegamos a una de estas casas de troncos construidas sobre el nivel del agua y cerca de un claro dónde normalmente se crian animales pero NO HAY NADIE, es que el río está en la época de crecidas y la selva está inundada, probablemente se hayan ido hacia tierras más altas selva adentro para llevarse a los animales.

el toba en el amazonas

Durante la travesía pudimos apreciar a lo lejos una pareja de pez buey, algo casi extinto lamentablemente, son una especie de manati de agua dulce. También vimos saltar fuera del agua a unos Pirarucús, qué pecado no tener la cámara lista o una filmadora ya que estas especies son una rareza. El pirarucú es el pez de escamas más grande del mundo, hace poco vi un documental de NatGeo o Discovery que trataba de un expedicionario tratando de encontrar a los pirarucús y NO LO LOGRO a pesar de buscarlo con guías especializados. Nosotros en una tarde vimos al manatí y al Pirarucú, sin olvidar que durante el viaje desde Belem a Manaos vimos muchos botos, el delfín rosado de agua dulce por lo que parecemos tocados por una varita mágica.

Así y todo las sorpresas de avistaje no tendrian fin, muy cerca del campamento vemos nadar a unos 20 metros en la proa de la canoa un animal cuya cabeza parece de una nutria fuera del agua, intentamos alcanzarlo pero el animal se sumerge, nada hacia la orilla a juzgar por la estela dibujada en superficie, el guía manda a mantener distancia, diciendo “… la nutria no nada así, acá no es común de verlas, podría ser otra cosa…..” antes de que podamos preguntar “que cosa es?” la respuesta sale ante nosotros, era una TREMENDA ANACONDA, la cabeza que veíamos del tamaño de una nutria o foca era de una anaconda !!!! por suerte no era la de la película que ataca a botes y humanos. Yo quise ir tras ella para verla más de cerca y si bien nos acercamos con las canoas al lugar por donde la vimos salir del agua,  nada pude hacer ya que hay mucha maleza, es imposible caminar por ahi, menos con buena visión de dónde uno pisa como para realizar una caminata segura sobre todo sabiendo que clase de “animalitos” andan en la zona.

Yacare del amazonas

Aquel fue día al mejor estilo Jeff Corwin, después de los increíbles avistajes durante la tarde por la noche salímos a “pegar yacaré” como dicen acá, traducido sería, “atrapar algún yacaré”

Navegando en la oscuridad por la noche intentando no emitir sonido, remando muy suavecito para no hacer ruido con la pala en el agua, exploramos entre los árboles (árboles inundados claro está, sinó sería volar con un bote a remos ja ja ja) y con una linterna potente alumbramos al raz del agua. Los yacarés están a flote, con sus ojos fuera del agua, al enfocarse con la linterna se deben prender como ojo de gato, en este caso, ojo de yacaré

Honestamente la sensación es una mezcla de terror, con adrenalina, espanto, alegria, satisfacción, duda, todo es una mezcla de estos sentimientos, cualquier ruido en el agua, una fruta que cae, un palito que se quieba, todo te hace fruncir el que te jedi y te deja sin respirar siquiera por instantes.

Remamos bastante y no vimos nada, en un momento como que nos atascamos con el bote y debemos remar hacia atrás, todo en total oscuridad, en esos momentos una rama que no veo se engancha con el cuello de mi campera, sin entender la real situación al moverse el botes la rama se mueve y es como que hace unos tirones en mi ropa, NO SE IMAGINAN el K-gazo que me pegué y empecé a gritar como loca histérica, todos en el bote decían SHHHHH pero hasta que no descubrí lo que pasaba ofrecí un espectáculo lamentable, sin dejar de mencionar que si había algún bicho cerca con mis gritos se fue a varios kilómetros del lugar.

Ya volviendo otra vez al campamento con la sensación de pérdida de tiempo más allá de la experiencia de andar en la oscuridad en el agua, logramos divisar algunos puntos rojos, prendemos más linternas, apuntamos en todas las direcciones y hay decenas, hay puntos rojos y amarillos, los rojos son de ejemplares más grandes, los amarillos son crias. El guía se tira al agua (está totalmente loco) y luego vuelve al bote con una cria en la mano, la arroja a nuestros piés, lo miramos, sacamos la foto obligatoria y lo devolvemos al agua, no sea cosa que a la madre no le haya gustado la idea, además este pequeño yacarecito gritaba como niño que fue tomado por extraterrestes y subido a una nave para que todos los marcianos le saquen fotos, la verdad, ahora comprendo su temor.

campamento nocturno

Ya en tierra y luego de vivir un día al mejor estilo de los protagonistas de Discovery Channer tomamos café charlando de todo lo vivido hoy en el PLANETA SALVAJE. Nos vamos haciendo la idea de que mañana ya volvemos hacia Manaos y salvo por no haber visto ni monos, perezosos y onças la expedición y aventura fue mucho más que positiva e inolvidable por el resto de nuestras vidas.

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