TravesÃa por el RÃo Amazonas e internación por Cólera
Recorriendo el amazonas, Todos los diarios de viaje de Brasil 1 COMENTARIO
Continuamos por el Rio Amazonas rumbo a Manaos, el segundo dÃa de la travesÃa amazónica se inicia. De a poco nos empezamos a acostumbrar a dormir en las hamacas colgantes asà que hoy nos despertamos más tarde de lo normal, tanto que nos perdimos el desayuno, ese riquÃsimo café quemado con biscochos duros
La gente ya se va socializando, ya somos todos caras conocidas y aquel persojane al que llamamos Malnis hoy está apagado y no molesta porque ya que también está con diarrea y dice que la está pasando mal.
La comida del almuerzo es fideos con arroz, esto no nos deberÃa hacer mal y tenemos hambre asà que nos arriesgamos y comimos la comida del barco. Después de almorzar nos ponemos a jugar a la escoba de 15 con Machy y Olivia, un juego que no es popular en Brasil y tampoco lo es el naipe español, por eso varias personas se acercan a ver que es lo que hacemos.
Yo de chico aprendà con mi abuelo Carlos “El lelo” varios trucos de magia con cartas que hasta el dÃa de hoy sigo practicando asà que como tenÃa tiempo y público inicié una improvisada función de magia. El show fue un éxito, los trucos son bien simples pero parece que no conocÃan ninguno por lo que me hice un gran show, nos reimos mucho, cada vez mas gente venÃa a ver, todo hasta que una vieja de esas que saben por viejas y con cara de vieja de pelÃcula dijo… “ELE E BRUXO” que serÃa “él es brujo” y por ello rápida e increiblemente el público se alejó de a poco, algunos niños se quedaron conversando con la rubia atracción que es Olivia pero algunas madres desimuladamente se llevaban a los chicos, es que ahora el Toba pasó a ser O TOBA BRUXO !!!
Ya sin público y aburrido me fui hasta la cabina del capitán del barco, allà me encontré con un señor que me dice que hace 32 años que navega por este rÃo y lo conoce de memoria. Observo que navega muy cerca de la costa, se ven muchos loros en los árboles y mientras atardece seguimos charlando de todo un poco. El paisaje es muy bonito y yo estoy agrandado porque el señor pensó que yo era Paulista por mi acento a la hora de hablar portugués, ja ja ja, lo que significa que o estoy aprendiendo a hablar mejor o éste señor no tiene la más mÃnima idea de como habla un Paulista (quizas no andan muchos por acá en barco) y asà al ver que mi pronunciación era distinta a lo normal dedujo mi procedencia erráticamente. Bien sorprendido quedó al saber que era Argentino, o sea….. Argentina Maradona, desviándose la charla a pregunta obvia tal como Quién era mejor? Pelé o Maradona?…
Ya entrada la tarde nos preparamos para dormir, no hay nada de viento, el barco navega muy despacio porque el rÃo acá es angosto, muy angosto y no se ve nada, todo esto, velocidad y cercanÃa a tierra hace que el barco este lleno de mosquitos por lo que decidimos colocar una tela mosquitera que teniamos para la carpa por encima de las hamacas. Si antes éramos los bichos raros del barco ahora ni hablar cubiertos con la tela.
A la media noche nos despertamos tras una griterÃa, el personaje “Malnis” está a los gritos, furioso, tira sillas para todos lados, dice que lo robaron y está bravÃsimo, algunos intentan calmarlo y sujetarlo, un marinero nos dice a nosotros que nos quedemos tranquilos, que lo que en verdad sucede es que está borracho. Por las dudas acercamos nuestras mochilas un poco más debajo de nosotros.

DÃa 70 del viaje, el tercero a bordo del barco por el Amazonas y el dÃa “más largo” de todo el viaje
La noche pasó y seguimos RÃo arriba, nos despertó Olivia muy asustada porque el que sirve la comida está muy descompuesto en un camarote, Olivia es enfermera en Suiza y dice que a la madrugada fue al baño y sentÃa las quejas de este señor y como unas cocineras trataban de atenderlo asà que ella comenzó a darle unos primeros auxilios más profesionales desde el punto de vista médico, asà y todo cerca de las 9.30 am la cosa estaba fea y Olivia vino a despertar a Machy (médica recién recibida pero médica al fin) para ver que podÃan hacer.
Machy lleva en la mochila un estetoscopio y un aparato para medir la presión, esto lo cargamos todo el viaje hasta acá inutilmente pues tenÃamos la idea de ofrecer el servicio de medir la presión a la gente en la playa y asà ganar unos pesos, nunca los usamos pero esta vez estos aparatos serÃan de gran ayuda para este señor. No conocemos su nombre pero le pusimos Carlitos porque se parece a un amigo de mi padre por lo negro y flaco, me refiero al “Rengo” Carlitos Castañino todo un personaje rosarino.
Después de que Machy lo revisa me dice… “Este señor se está muriendo, precisa atención médica inmediata e internación !!!…” Esto ya es grave en una ciudad, pero …QUE HACER cuando uno está a 2 dÃas y algo de navegar por el medio del amazonas rÃo arriba partiendo desde Belem y a la misma distancia de la localidad de destino Manaos ?
La cosa es grave y nos preocupamos, Carlitos no para de tener diarrea y vómito y no habÃa que ser médico para saber que ése hombre se estaba muriendo. Si antes era flaco ahora está piel y hueso, un cuadro difÃcil de olvidar será el de ese hombre flaco tirado en un pequeño y caluroso cuarto de madera. Las chicas no saben que hacer, la gente se amontona a mirar pero nadie puede hacer nada. Yo no me querÃa quedar cruzado de brazos, habÃa entablado varias veces conversación con “Carlitos” y era un tipo agradable y aunque no lo fuera no podrÃamos esperar simplemente a que se muera asà que hablo con el Capitan del barco y le digo que llame por radio a un helicóptero o algo porque este señor no llega a Manaos evidentemente. El Capitan me presta bastante atención pero me dice que nada puede hacer, que nadie vendrÃa y que debÃamos rezar a que llegue hasta la noche, pues si todo andaba bien arribarÃamos a Santarem, una ciudad bastante importante a medio camino.
Machy y Olivia le piden a la gente que dejen pasar el aire, lo mantienen remojado y tratando de que beba agua. A la tarde, cerca de las 14 hs Machy revisa sus signos vitales y me dice que se muere realmente y eso serÃa en pocas horas como mucho. Salgo corriendo y le aviso al Capitan de que algo debe hacer, él es el capitán, que al menos lo intente. Esta vez me dá más atención todavÃa y baja para visitar al miembro de su tripulación y al verlo como dije antes, NO HABIA QUE SER BRUJO para ver que no era para esperar ni un minuto más. Asà entonces determina bajar el bote de auxilio que está sobre el techo del barco y dice que tiene un motor fuera de borda que sirve de auxilio para el barco en el que navegamos, de esta manera en bote y con el fuera de borda intentarÃan llegar más rápido a Santarem.
Bajar el bote fue una tarea muy dificil, todo el mundo colaboraba, pero era realmente dificil ponerlo en el agua, si realmente habÃa una emergencia estábamos todos complicados, bajarlo llevó 20 minutos aproximadamente.
Lo cargamos a Carlitos en el bote (no sé como sobrevivió a que lo pasen del barco al bote pobre diablo), se colocó el motor fuera de bordrda y el capitán mandó a un marinero, a Carlitos y a una señora en el bote a toda marcha hacia Santarem.
Volvemos a la hamaca cansados, nerviosos, Machy está muy descompuesta por el stress, el calor, los olores que habÃa en ese camarote indescriptible en palabras, sólo imaginen.
Como a las 21.00 hs el barco llega a Santarem, amarra y en el puerto se descarga mucha de la mercaderÃa cargada en Belem, no sabemos cuánto tiempo estaremos acá, seguramente el tiempo necesario para la descarga y carga de más mercaderÃa que hará el trayecto Santarem-Manaos.
No nos permiten bajar a comprar nada asà que nos quedamos acostados. Después de un rato de que estamos ahà se nos acerca el Capitán del barco y nos dice que mientras estábamos en el puerto se fue hasta el hospital a ver como estaba “Carlitos” y nos dice que está vivo y recuperándose, que los médicos dijeron que de haber tardado 1 o 2 horas más no habrÃa sobrevivido, es decir que de alguna manera Machy con la ayuda de Olivia “le salvaron la vida” porque de haber llegado a Santarem en el barco a la noche ya estarÃa muerto.
La noticia me pone muy contento pero le comento al Capitan de mi preocupación por el estado en que está Machy y le solicito permiso para bajar, comprar agua, algo de comida y que si el barco zarparÃa por la mañana tenÃamos ganas de ir a dormir a algún hotel si habÃa, tomar un baño y descanzar, además de que quisieramos ver a un médico para que la revise a Marcela. El capitán, que no recuerdo su nombre, nos dice que no podemos bajar porque el barco zarpa apenas se termine de cargar pero que verÃa que hacer por nosotros en agradecimiento por lo de Carlitos. Al rato nos dice que habló con otro capitán de otro barco, que le contó la historia y todo lo sucedido, y que nos arregló todo para poder bajar y 2 dÃas más tarde zarpar en el otro barco sin perder nuestro pasaje pagado, asà es que desembarcamos y con nosotros dos lo hace Olivia también.
Buscamos hotel en Santarem, nos hospedamos en el Greenville, sencillo y barato pero bien ubicados y nos atiende buena gente, le comentamos del problema de Machy y les pedimos un taxi para ir al hospital. Llegamos al Hospital de Santarem y la revisan a Machy. El médico sospecha de que Marcela se ha contagiado de Cólera por lo que la deja internada y con suero.

Etiqueta que saqué del suero y pegué en nuestro diario de viajes
Machy queda internada pobrecita en un cuarto con otra gente con cólera, es un cuarto grande, toda gente quejándose del dolor, todos acostados en camillas de esas que tienen un agujero y una lata debajo donde cae la diarrea que todos tienen… hace falta que les describa más? no, no? es preciso hablar del olor en esa sala? Puaj, guácale…. la imagen parece una de esas tristes pelÃculas de médicos sin frontera, pero esto es real, esto sucede y lo estamos viviendo.
Habló con algunos médicos para ver si no hay otro lugar, pues Marcela esta con fiebre y diarrea pero tampoco interminable como la del resto de los internados, no dá para quedarse ahi adentro, creo es peor el remedio que la enfermedad, pero nos dicen que NO HAY OTRO CUARTO disponible y que se debe quedar hasta que se terminen al menos los 2 sueros que deben bajarle por las vÃas.
Cuando termina la primera botella llamo a la enfermera para que le coloque la segunda botellita y luego de que lo hace NOS ESCAPAMOS del hospital para el hotel A la salida paro un taxi y Machy sube mientras yo le sostengo en alto con la mano la via y el suero, el taxista mira con una cara de no entender nada que es para la foto y la verdad que lo era, le digo que nos lleve al hotel. Al entrar al hotel la recepcionista con igual cara de asombro ve entrar a sus turistas con un suero colocado en el brazo
es todo muy bizarro. Le dije que no se asuste y que llame al hospital si quiere para avisar que NOS FUIMOS y cualquier cosa volveremos mañana, pero que no nos ibamos a quedar más en esa sala.
Fin del dÃa 70, un dÃa de esos para olvidar pero que no te olvidás nunca en tu vida.
