Pipa, BahÃa de delfines y tiburones?
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Esta mañana fuimos a la Ensenada dos Golfinhos, que en brasilero significa BahÃa de los delfines (dÃa 58). Caminamos hasta la playa desde el albergue, nos acompaña el dueño para indicarnos dónde bajar los acantilados que son altos.
Llegamos a una playa muy hermosa, el dÃa no puede ser mejor, hay mucho sol, el agua está calma (aunque no es trasparente como en la playa del centro de Pipa) y acá no hay tanta gente, de hecho… NO HAY nadie, salvo nosotros 4 ( Machy, Toba, Olivia y MartÃn).
Nos super quemamos al sol, el calor apretaba y nos metimos al agua, después de un rato comenzamos a divisar lo que dá nombre a esta ensenada, un poco antes de que se hiciera el media dÃa empiezan a aparecer los delfines y en gran número. Son delfines de no sé que especie, de color gris y de aleta negra y se acercan bastante a nosotros, digamos a unos 50 metros.
Curioso y emocionado por el espectáculo que nos regala la naturaleza me pongo a buscar unos troncos y en los acantilados hay como lianas, asà que me pongo a armar una balsa para entrar algo más al mar y ver si los delfines se me acercan un poco más.
Debo haber trabajado unas 3 horas en el asunto, para cuando terminé de armar algo digno ya no habÃa delfines a la vista
Machy se rie mucho de mi por esto.
Tenemos hambre y no trajimos comida, MartÃn y Olivia ya se fueron a comer hacer rato asà que decidimos volver pero…….. LA MAREA HABIA SUBIDO Y MUCHO. Cuando vinimos hasta acá en una parte del camino habÃa un arroyito con  la playa angosta entre el mar y los acantilados, pero ahora las olas rompián contra los acantilados en esta curva de la playa. Hay piedras y nos preocupa cruzar ya que vemos que el panorama de olas y acantilados tiene varios metros, más de 100 seguro.
Ops!! nos quedamos encerrados? Nop, pues TENEMOS LA BALSA dije, asà que volvimos hasta donde la habia dejado tirada y usamos la balsa para llegar hasta otra parte de playa. Claro que la balsa se desarmó toda y nos mojamos porque se hundÃa bastante pero al menos flotaba lo suficiente para cruzarnos sin que nos rompamos los piés entre las piedras del arrecife.
Cuando llegamos al pueblo nos encontramos con Olivia que nos preguntó…. Cómo cruzaron la parte de la marea alta? y Se reÃan con MartÃn por que comentan que cuando ellos se fueron ya estaba difÃcil pasar y a medio camino del cruce pensaron en nosotros que de seguro al quedarnos más tiempo la pasarÃamos peor, pero como ya estaban al medio ninguno de los dos quizo volver avisarnos. QUE AMIGOS !!! ja ja ja

DÃa 59 - DÃa a full de playa y asados en Pipa
Compramos 2 peixes bonitos (especie de atún) y nos fuimos de nuevo a la bahÃa de los delfines o ensenada dos golfinhos con Olivia y MartÃn pero esta vez estaremos atentos a las mareas. Para llegar hay que ir a la bajada principal y caminar por la playa hacia la izquierda hasta cruzar un riacho, se puede ir por arriba del pueblo pero hay que detectar los lugares dónde se pueda bajar el acantilado con mayor seguridad.
Hicimos fuego, asamos los bonitos a la parrilla y vimos los delfines desde la playa, hoy hay menos que ayer y pasado el medio dÃa no se ve ninguno y tampoco tan cerca, sólo vemos las aletas negras y nos preguntamos Delfines o tiburones? Es que venimos preocupados desde Recife con el temita tubaroes (leer blog de Recife y los ataques de tiburones)
Antes de las 16 volvemos para evitar la marea y como asamos los pescados según la técnica alemana de MartÃn (al fuego tipo barbacoa), prometo un asado de carne y pollo a la Argentina, es decir a las brasas que  según los alemanes esto es un arte de MUCHA PACIENCIA, tuvieron que esperar pero se lo comieron todo.

DÃa 60 - Encuentro con tiburones del tercer tipo.
Hoy madrugamos, anoche con MartÃn en el asado hablamos con un empleado del albergue que tiene 17 años y es campeón local de surf y está 5to en el ranking estadual, asà que como ninguno de los dos tiene idea de surf decidimos tomar clases del campeón que además es buena onda.
Llegamos a la playa y el mar no está calmo, Sergio “el profe” nos dice que no es ideal para empezar, pero como mañana nos vamos, INTENTEMOS IGUAL dijimos.
Un desastre de experiencia, entrar al mar es casi imposible, las olas nos sacan para atrás, eso de aprender a agachar la proa o punta de la tabla y pasar por abajo que uno ve hacer tan fácil a los que saben es dificilÃsimo, la tabla se te escapa por atrás o por el costado, no sé cuanta agua tragué en 1 hora.
Paramos un poco a descanzar, entraron las chicas a barrenar en la orilla, el mar se calma un poco hacia el medio dÃa y volvemos a intentarlo. Lo primero es aprender a entrarle a la ola. Intento decenas de veces pero nada hasta que en un momento tomo una ola perfecta, me lanzó por el aire delante de la rompiente, quedé literalmente en al aire agarrado de la tabla y caà en la ola y tomé una velocidad inolvidable, claro que no me paré y Sergio gritaba AGORA AGORA TOBA!!!, pero la emoción de esa velocidad y el miedo a soltarme me hizo barrenar hasta la playa, FELIZ ya con eso.
Vuelvo al mar, Sergio se concentra en MartÃn para que tome su ola, además parece más ágil que yo asà que le presta toda su atención. Yo me quedo esperando otra ola genial hasta que….. aparece una aletita negra y con ella de nuevo la pregunta.. DelfÃn o tiburón? y esta vez la pregunta es diferente, no es lo mismo hacerla desde la playa que desde una tabla de surf donde para el tiburón posible desde abajo soy una sabrosa tortuguita (o tortugón en mi caso)
Inmovil me quedé, pero la aleta desapareció, o tal vez me pareció, asà que intenté concentrarme en las olas pero ya no era lo mismo hasta que de repente TOC TOC !!!,  dos golpes debajo de la tabla y algo que me pega y lastima en la pierna, me caigo al agua del pánico, me subo como luz a la tabla de nuevo y miro mi pierna, no fue mordida, está pegada a mi cuerpo, que alivio, pero algo me tocó porque estaba sangrando, ahora ya no soy solamente un tortugón “sabroso” además estoy “jugoso” en el agua.
No aguanto más la calma y comienzo a gritar como loca histérica TIBURON TIBURON y salgo del agua nadando, barrenando, todo junto, Sergio y Martin empiezan a salir y los pocos que estaban en el agua claro que se vienen todos a mi a saber lo que pasó. Yo salgo del agua con la pierna cortada debajo de la rodilla, hay sangre, PUCHA NO TENGO FOTOS, esto parece una historia guionada.
Relato la experiencia al público y para la calma de los bañistas cuando señalo la zona de dónde ocurrió todo Sergio dice que esa es zona de arrecifes, que posiblemente por el hecho de que la marea aún estaba alta quizás el mar me arrastró a esa zona y los golpes debajo de la tabla fueron piedras o arrecifes y el corte posiblemente realizado justamente contra una roca afilada.
Roca, tiburón o delfin bastó para que yo no vuelva al mar, ni MartÃn ni las chicas. Nunca sabré lo que fue, de alguna manera quiero creer que fue un tiburón ya que lo puedo contar y es vivir una experiencia que no muchos pueden experimentar, pero no puedo afirmarlo ni visual ni cientÃficamente, asà que cada uno pensará lo que quiera, ahora bien, suponiendo que exista un ASUSTOMETRO lo mÃo fue para record Guines de “cagasão nas patas”Â
